★★★★★
La fabada como la de casa y unos tostones que no se acaban. Dos cocinas que se llevan de maravilla.
★★★★★
El morir soñando y la mamajuana me devolvieron a Santo Domingo por un rato. Muy recomendable.
★★★★★
Croquetas cremosas, churros calentitos y una carta muy fácil de recorrer desde el móvil.
★★★★☆
Buena mezcla de sabores y raciones generosas. Volveré por la bandera dominicana.